*Querido lector, para su comodidad, sírvase de cambiar el tamaño de la letra*

miércoles, 16 de junio de 2010

Luciérnaga reminiscente

27.04.10.De regreso después de un buen rato. Esto fue resultado de mi Productividad/Desahogo en una de mis clases de Comunicación Institucional. "Cómo cuando todos necesitamos una válvula de escape". Gracias a quienes lo leerán. Hay una línea del texto que prácticamente les recordará El Juego, así que prefiero hacerlos perder ahorita =)
In memoriam: Mi memoria.

Luciérnaga reminiscente


La sangre corría, espesa, desde la parte más alta de la pared azulejada.
Gris.
Un color duro, sin matiz...

...mientras que yacía a los pies de aquella pared, pared que, al alzar la vista, parecía infinita...

...intentando con todas mis fuerzas, toda mi ira y su abrasadora sed, ¡romperla,! ¡quiñarla!, hacerle aunque fuese el más pequeño rasguño con mis puños pequeños, y magullados por su aparentemente indestructible composición.


Negro. Todo negro a mi alrededor. Sombra caníbal, sombra devoradora de mi cuerpo.
Gritos, frustración y envidia: el coctel destructivo que más gusto probar, manipular, saborear y desear.
Como mis letras, vertidas desde hace casi cuatro años. Cuatro años ha pasado desde que decidí amar el papel y a la tinta.
"La niebla, no puedo ver nada".

Una sensación asfixiante, punzante en lo más profundo del pecho. Inmadurez, tal vez dirás.
Yo solo sé que es verdad.
Necesidad de un par de manos que vengan por sí mismos a mi lecho, a mi rostro, a tu olvido.

Que se juzgue a quien arroje la primera piedra.
Perder. Ser experimento. Ser sometido a prueba
.
¿Qué tan bueno(a) eres? Ante esta interrogante, mis músculos se relajan mientras una sola lágrima acaricia mis rojas mejillas.
Los párpados descansan,
mi anhelo solo busca
descansar.
...................................................marear..............................................................morir
.....................................................................dormir


Busco el anhelo de la ignorancia. La curiosidad mata. Yo ya morí tres veces. Y me suicidé otras siete.
La verdad, un gran peso que cargar, una nueva voz que callar. Me marea, me oprime, me confunde. Ser humano, no caricatura, no estereotipo, no ser. Palabras escuchadas por quien debe asordar su interés. Porque no quiero hacerle daño no oscurecer su visión de mi propio brillo. Eres egoísta contigo misma.

Y eso es lo menos que pretende.
En memoria de su primer deseo de suicidio, hace nueve años.
Pero...es que no hay nadie más para escuchar.
El agua apacigua el fuego interno,
que me consume
...................que me ceniza
..................................que me hace caer

Que me hace desaparecer.
Hipocresía. El disimulo ante/sobre todo. Mis batallas. Mi cielo. Mi voz. Mi destino. Mi futuro. La deformidad del reflejo del espejo.Mío, solo mío.

Adormecimiento conciente. Hastío del sedante mental de mi memoria, en mi defensa. ¿Qué está adentro y quién está afuera? La simpleza de la ignorancia humana. La podredumbre de la belleza de la ostra.
Puedo sugerirte locura, lujuria y tensión. Impaciencia ante la constancia de la melancolía. Pensar mata. Idiotiza. Los recuerdos no me dejan manejar el baúl como me viniera en gana.

Brillante como una luciérnaga.

Así quedó mi locura.
La locura de una humana cualquiera.

La locura que me da vida.
.................................que me embriaga.
................................................que me hace desfallecer.






Las cicatrices de mis brazos me impiden olvidar.

Sé lo que será.


Ignorancia, ¡¿dónde estás?!




Hago honor a la reminiscencia. Cito: - Reminiscencia: "Acción de representarse u ofrecerse a la memoria el recuerdo de algo que pasó". (RAE, 2010).


El balance se fue al carajo
"Por favor, mátame"
Aún d
ebo...regresar.

domingo, 4 de abril de 2010

Es. Pero no lo es del todo.

Este pequeño texto lo escribí un día de febrero, mientras me perdía en el cristal de la ventana de la pequeña oficina donde trabajo. Imagen robada de Google. Con ganas de publicar algo...Quizá sujeto a edición, no lo sé. Quería escribir algo, pero no pude, así que decidí sacar uno de los tres textos que están por editar, auqnue su incompletud, ahora que lo pienso, está de acuerdo a la ocasión (véase título). Gracias a los que leerán...



Es. Pero no lo es del todo








No solo está tan nublado que no logro ver el cielo. Tampoco puedo ver mi sombra. Solo se escuchaba el rechinar de las ruedas del tren. Me encontraba muy cerca de las vías, y a un par de kilómetros de casa. Y de la nada, rompí a llorar. Aspiraba la melancolía del humo que arrojaba ese bicho metálico. La más deliciosa droga que había probado jamás. El viento despeinaba más mi de por sí ya despeinada cabeza. Pero no importaba a qué lado mirara. Arriba, abajo, izquierda, derecha, de cabeza o dando vueltas. Solo había más y más de esa blanca niebla, tan blanca como el amor que te tengo, pero tan capaz de limitar mi visión de una manera sublime. Una sonrisa sale de mis labios mientras recuerdo aquella afonía de mi alma. Dolosa, dulce, atormentada y lejana...justo como tú. Debería dejar que el placer que me otorga la obsesión del silencio hiciera sus respectivos estragos en mi. Debería callar...Debería callar que amo el chocolate, las nubes blancas y esponjosas, cerrar los ojos y sentir la frescura del viento en mi rostro, la nostalgia y el sabor salado de mis lágrimas... ... ... ... ...pero que te amo mucho más a ti. Me cuesta carne y sangre callar. La nada obtendrá nada de la nada de sí misma. Resignación... Disimulo. No puedo. Lo siento. Y más por mí que por ti. Tú podrías estar sin mi...pero yo no puedo apartarte de mi. El estilete del destino crazó la belleza de mi rostro. Dejar de repetir que te amo. Será/Es lo más fácil...así lo creo. No lo sé, solo ansío suicidio y depravación... Olvidarte.




Para tí...
"Train set and match spied under the blindNESS.
When I hear the engine pass, I'm kissing you wide..."



martes, 9 de febrero de 2010

Paréntesis (Una memoria)



Paréntesis (Una memoria)









Y entonces yo le dije:
"¡A que no te avientas!"

Y él me respondió: "¡A que sí! ¡Soy más valiente y estoy más desesperado, triste y solo que tú!"

Y contesté: "Mucha habladuría y nada de nada ¡Aviéntate de una buena vez!"


Y me dijo: "¿Y si me arrepiento después?..."


Y no pude escuchar esto último, ni pude escucharlo más.

Ya había saltado. Habian pasado unos...7 minutos.

Dejé de verlo. Pero solo tardé 71 minutos en hacerle compañía...

...que para mí solo fueron 238 horas del atardecer de ayer.




Random. Recuerdo la frase memorable de Jorge Luis Borges: "Francamente, no recuerdo si fue anoche cuando nos suicidamos..."